http://www.lacapitalmdp.com/noticias/El-Pais/2011/08/15/192138.htm
lunes, 15 de agosto de 2011
Altamira dio por logrado el objetivo del 1,5 por ciento
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jueves, 4 de agosto de 2011
José Montes en La Capital del 3/8 y Radio Residencias
"La brutal represión y el asesinato de cuatro jóvenes trabajadores en Jujuy que reclaman vivienda por parte de la policía provincial del gobernador K Barrionuevo vuelve a mostrar que es falso que este gobierno sea progresista", sentencio José Montes candidato a gobernador del Frente de Izquierda y los Trabajadores que encabeza la formula Jorge Altamira y Christian Castillo.
Montes, de visita en la ciudad, afirmó que "venimos llevando adelante con gran esfuerzo militante una campaña para enfrentar la reforma electoral que votaron el gobierno y la oposición radical que pretende proscribir a la izquierda clasista en las próximas elecciones del 14 de agosto al exigirnos el piso de 400 mil votos para pasar las primarias. No quieren que en estas elecciones se escuche a los que venimos defendiendo una agenda de los trabajadores, el fin de la tercerización y precarización laboral, un salario igual al costo de la canasta familiar y el 82% móvil para los jubilados, un plan de viviendas y obras públicas en base a impuestos a las grandes fortunas y el no pago de la deuda externa así como la nacionalización de los recursos estratégicos de la economía".
Montes se hizo presente en la movilización en repudio a los asesinatos en Jujuy, que recorrió las calles de nuestra ciudad. Asevero que "tuvieron que morir cuatro jóvenes trabajadores para que los legisladores de los partidos patronales presentaran un ley de expropiación de 40 hectáreas propiedad de los Blaquier del Ingenio Ledesma para la construcción de viviendas. Para terminar con estos ataques represivos (como el sucedido en Jujuy) es necesario que la CTA de Yasky y de Micheli junto a la CGT llamen a un paro nacional".
Montes resalto que "las listas del Frente de Izquierda y los Trabajadores están integradas por numerosos luchadores del llamado sindicalismo de base que día a día enfrentan a las patronales y la burocracia sindical en sus lugares de trabajo. El Frente de Izquierda interviene en estas elecciones como una alternativa político anticapitalista y socialista, en defensa de la independencia política de los trabajadores".
http://www.lacapitalmdp.com/noticias/La-Ciudad/2011/08/03/190972.htm#.TjlOZnzQQmc.email
Entrevista en Radio Residencias:http://www.radioresidencias.com.ar/primarias-2011/29-elecciones-primarias-mar-del-plata/1389-qla-nueva-ley-electoral-es-proscriptivaq.html
sábado, 25 de junio de 2011
"Es falso que este gobierno sea progresista"
"La represión a los docentes de Santa Cruz vuelve a mostrar que, más allá del discurso, es completamente falso que este gobierno sea progresista", sentenció Christian Castillo durante la charla que brindó en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Castillo es dirigente nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas y candidato a vicepresidente del Frente de Izquierda y de los Trabajadores que encabeza Jorge Altamira.
Castillo afirmó que "los intelectuales kirchneristas quisieron hacer creer que a la izquierda del gobierno sólo estaba la pared. Es claro que esto no es así. El Frente de Izquierda interviene en estas elecciones como un polo político anticapitalista y socialista, en defensa de la independencia política de los trabajadores; es un canal para la expresión política de miles de luchadores que diariamente enfrentan a las patronales, al gobierno y la burocracia sindical. Nuestras listas están pobladas de luchadores antiburocráticos como los de Kraft, ferroviarios, el subte, docentes y tantos otros".
El dirigente del PTS también destacó "el apoyo de más de 500 intelectuales, docentes y personalidades de la cultura al Frente".
A la hora de detallar las principales propuestas del Frente de Izquierda, Castillo enumeró "un salario mínimo igual a la canasta familiar, el 82% móvil para todos los jubilados, el fin de las tercerizaciones y la precarización laboral y la nacionalización de los recursos estratégicos de la economía bajo administración de los trabajadores. Es un escándalo que aquí en Mar del Plata en la industria del pescado la mayoría de los trabajadores estén precarizados. El Frente de Izquierda lucha decididamente contra este flagelo y por una salida de fondo, que gobiernen los trabajadores".
Castillo también resaltó que "el Frente de Izquierda empezó muy positivamente este proceso electoral con la obtención de un diputado provincial en Neuquén, una banca en la que rotarán los cuatro primeros candidatos un año cada uno, empezando por los trabajadores de Zanon, Alejandro López y Raúl Godoy. Mientras el Frente se afirma se muestra la crisis de las distintas variantes de centroizquierda. Sabbatella termina yendo en la misma lista de diputados nacionales que Scioli mientras Pino Solanas terminó abandonado a su suerte por el progresismo trucho de Binner, Juez y Stolbizer".
En la provincia de Buenos Aires el Frente de Izquierda lleva como candidato a gobernador a José Montes, trabajador y delegado de base del Astillero Río Santiago y dirigente del PTS, y como primer candidato a diputado nacional a Néstor Pitrola.
http://www.lacapitalmdp.com/noticias/La-Ciudad/2011/06/25/187002.htm
jueves, 21 de octubre de 2010
“Este crimen no debe quedar impune”
Vos que estuviste en el intento del corte de vías, contanos como fue la jornada.
Habíamos resuelto hacer un corte de vías para reclamar por la reincorporación de los despedidos tercerizados del Roca que nos viene negando desde hace meses.
Cuando llegamos a Avellaneda, nos encontramos con que la infantería de la Bonaerense había montado un operativo cerrojo para que no subiéramos. Además había al costado de las vías una patota de la burocracia verde de Pedraza.
¿Qué hicieron?
Ante esa situación resolvimos marchar por la calle al costado de las vías. Y cuando vimos la oportunidad un grupo de compañeros subimos a las vías pero tuvimos que retirarnos por que se hacia difícil subir ya que era muy empinado y la patota de la verde aprovechaba para tirarnos con una lluvia de piedras. Lo que provocó que los trabajadores ferroviarios y las organizaciones decidieramos retirarnos del lugar y convocar a una nueva reunión de los tercerizados y las organizaciones para el día jueves. ¿Qué paso luego?
Casi una hora después de habernos desconcentrado, sucedieron los hechos que son de público conocimiento. Según relatan algunos de los compañeros presentes la patota de la Verde dirigida por Pablo Díaz (dirigente del Roca de la UF-NdR) y con el guiño cómplice de la policía atacaron salvajemente a los tiros a los compañeros, lejos de las vías del ferrocarril. Donde cayó herido de muerte Mariano Ferreyra y mal heridos otros dos.
¿Qué resolvieron?
No bien enterados de este ataque, llamamos a todos a movilizarnos a Callao y Corrientes para repudiar el ataque. Hicimos una reunión en el hotel Bauen donde discutimos los pasos a seguir y después marchamos hasta Plaza Constitución.
No podemos dejar impune este crimen. Tenemos que movilizarnos hasta encarcelar a los culpables materiales e ideológicos. Llamamos a todas las organizaciones a que nos acompañen en esta pelea que incluye nuestra reincorporación y el pase a planta permanente de todos los tercerizados y echar a la patota del ferrocarril. Sabemos que no es una tarea fácil ya que la burocracia sindical tiene el apoyo del gobierno y de las patronales, y como vimos hoy también de la policía.
jueves, 19 de agosto de 2010
10 días de control obrero en Francia
Mientras se realiza la VII Conferencia Internacional de la Fracción Trotskista – Cuarta Internacional, con delegados y delegadas de las diferentes organizaciones que la conforman, La Verdad Obrera entrevistó a Manuel Georget, dirigente sindical de la CGT de Philips Dreux, de Francia, y militante del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) del “Colectivo por una Tendencia Revolucionaria”. Los trabajadores de la fábrica de televisores Philips Dreux en Francia mantuvieron a principios de 2010, durante 10 días, una experiencia de control obrero ante el anuncio de la patronal de cierre y despidos. Manu será orador en el acto internacionalista en homenaje a Trotsky, este domingo 22 en Racing.
LVO: Contanos cómo empieza tu experiencia en la fábrica Philips, ¿cuándo empezaste a trabajar ahí?
MG: Entré a trabajar en Philips en Dreux en 1987, donde había dos plantas de producción de televisores, y en ese momento había 7.000 obreros, que junto con el personal precarizado sumaban en total 12.000 asalariados en la fábrica.
Hubo varias luchas importantes durante los años ’80. Pero una de las luchas más importantes fue en 1997, cuando los obreros efectivos y precarizados lucharon juntos para que los precarios tuvieran las mismas condiciones laborales y salarios que los trabajadores de “cuello azul” (efectivos). A partir de ese momento, Philips empezó a deslocalizar parte de su producción y para eso hizo una joint venture con la empresa LG, para deslindarse de responsabilidad, y a partir de ese momento empezó a haber despidos.
LVO: ¿Cómo fue el inicio de tu militancia en la fábrica?
MG: En ese proceso, yo trabaja en la fábrica de arriba llamada “Radio 1”. Tenía ese nombre porque antes era una empresa estatal llamada Radiola, que estaba dividida en dos plantas: Radio 1 y Radio 2. Yo trabajaba en la parte donde se hacían los componentes, la parte más concentrada de la producción, mientras en la otra planta, donde trabajaban mayoritariamente mujeres, se hacía el ensamblaje. En ese momento, me pasaron a la planta “Radio 2” con las mujeres. En esta planta nunca había habido luchas y el sindicato CGT era dirigido por una compañera joven, que era ingeniera. Quise hacer una prueba, y terminé provocando una huelga por salarios, y vi que la compañera no solo llevó a cabo la huelga por aumento de salario, sino que logró que me reconocieran como delegado del sindicato y, de esa manera, que no pudieran echarme por haberme involucrado en la huelga.
Junto con esta compañera empezamos a construir el sindicato CGT en Philips, que para nosotros tenía que ser sindicato clasista y de masas, pero veíamos que para ser un sindicato de estas características, clasista, era necesario separarse de la política de la CGT mayoritaria, que es una política traidora.
LVO: ¿Cómo empezaron a organizar el sindicato?
MG: Para hacer lo que llamábamos “la disidencia” de la CGT, necesitábamos tener una legalidad para poder tener un sindicato propio. Al mismo tiempo, dimos una pelea para que los altos ejecutivos no pudieran votar en las elecciones de la fábrica. Antes, había tres categorías o sectores que participan en las elecciones: los obreros, los técnicos y los empleados (administrativos), y los ejecutivos podían votar en las elecciones de los obreros. Los obreros y los técnicos sólo votaban en su sector pero los ejecutivos podían votar en el suyo y en el de los obreros.
Si es una fábrica muy grande, por la cantidad, esto no hace mucho daño, pero con todos los despidos que venía habiendo, en un momento los ejecutivos venían y podían decidir sobre la política de los obreros. Cambiar esto fue la primera política que impulsamos como CGT disidente.
Fue un combate jurídico importante pero muy largo, que al final logramos ganar, y que se transformó en ley para todos los obreros de Francia. Y a partir de ahí tuvimos la política de extender el sindicato disidente de la CGT desde Philips a otros sectores de la región, logrando una especie de coordinación con trabajadores de varios sectores de la industria y el comercio en Dreux. Con esto logramos reforzar las finanzas del sindicato y empezar a hacer política, comenzamos a editar un periódico mensual del sindicato.
LVO: ¿Cómo enfrentaron las oleadas de despidos de los últimos años?
MG: En 2003 hubo una primera oleada de despidos por el cambio de tecnología de tubo de rayos catódicos a LCD, ahí la patronal organizó una primera oleada de despidos de 250 trabajadores. Fue una huelga muy fuerte y muy larga, que terminó con la traición de un sindicato amarillo (pro patronal), que había sido creado por la empresa algunos años antes para romper la hegemonía que teníamos en la fábrica.
En 2008, hubo una nueva oleada de despidos y fue una huelga aún más dura que duró 11 semanas, en la que los trabajadores peleaban por mantener sus puestos de trabajo, no por indemnizaciones, y que aparte fue ofensiva porque no solo mantuvieron un piquete en la puerta de la fábrica sino que decidieron bloquear toda la zona industrial (de Dreux) instalando varios piquetes alrededor de las otras fabricas por toda la ciudad y haciendo dos asambleas por día. Durante 11 semanas, esta huelga indefinida, que había logrado gran adhesión entre los trabajadores, bloqueó de hecho el conjunto de la zona industrial, donde las fábricas no funcionaban por los piquetes de los obreros de Philips.
Después de 11 semanas de huelga, el sindicato pro patronal de Force Ouvrière, que no había participado de la huelga y que incluso habían sido echados por los trabajadores al principio de la misma, sin ninguna consulta con los obreros, firmó un acuerdo con la patronal que aceptaba los despidos. En total fueron 287 despidos en 2008 y Force Ouvrière no sólo firmó un acuerdo para que se los eche sino que acordó con la patronal y el Ministerio de Trabajo que se puedan echar a los sindicalistas (delegados), pero solo a los de la CGT. Además, hay que tener en cuenta que esos 287 trabajadores eran la base radical de la fábrica, era la base de la CGT.
En ese momento no me echaron pero me quedé solo en el sindicato ya que habían despedido a todos mis compañeros, así que dimos una pelea en primer lugar por la reincorporación de los compañeros de la CGT.
LVO: ¿Cómo empezó el proceso de coordinación con otros sectores en lucha?
MG: En ese momento me di cuenta que lo que había hecho a nivel local de coordinación y la acción en Dreux, tenía que hacerlo a nivel nacional. Entonces agarré mi coche y empecé a recorrer las fábricas que estaban en conflicto y empecé a conocer y relacionarme con los dirigentes de las principales luchas como Molex, Continental y Goodyear, que son los sectores más de vanguardia, para construir una coordinación de las luchas. Con estos sectores fue que se empezó a organizar la primera oposición de la historia de la CGT, que era la corriente en la CGT por un sindicato clasista y de masas. Fue ahí que muchos que eran de la CGT se empezaron a organizar por primera vez y convocamos una reunión para organizar esa oposición sindical en la CGT.
Dimos una pelea en la Justicia y logramos la reincorporación de los sindicalistas (delegados) de la CGT en Dreux. La justicia nos dio la razón afirmando que los motivos económicos que había dado la patronal no se justificaban. En ese marco se logró la reincorporación de los sindicalistas, y aunque de forma más lenta, sigue el proceso por la reincorporación del conjunto de los despedidos de 2008.
El año 2009 estuvo marcado en Francia por lo que se conoce como “despidos parciales” (suspensiones), es decir, cuando la patronal obliga a los trabajadores a trabajar menos horas porque no hay producción. Esta fue una de las razones por lo que las marchas de comienzos de 2009 fueron tan masivas. En Philips se veía que la patronal estaba preparando el cierre, no se había resuelto todavía el caso de los anteriores despidos de 2008 pero ya veíamos que se venía una nueva ofensiva de la patronal. En ese marco, fue que con mi compañera Natalie empezamos a pensar en la alternativa del control obrero y dijimos, ya no vamos a hacer una huelga más cocinando chorizos afuera sino que vamos a tratar de estar a la ofensiva.
El proceso de coordinación se siguió organizando y durante el mes de julio de 2009 se puso en pie lo que se llamó el “Colectivo en contra de los Patrones Delincuentes”. Cuando estaban cerrando la fábrica New Fabris, donde los trabajadores amenazaron con hacerla explotar con un tanque de gas, se llamó a una marcha en la ciudad donde se encontraba la fábrica, a la mitad del verano a fines de julio, a la que acudieron 3.000 personas, algo muy raro en Francia. A partir de este momento se siguieron organizando reuniones con sectores de vanguardia en distintas ciudades, y se decidió realizar una gran actividad a la que acudieron más de 1.000 personas. Después de eso, se realizó una marcha en Paris, que fue llamada por sectores de vanguardia.
LVO: ¿Cómo fue la experiencia del control obrero que hicieron en Philips?
MG: En un festejo realizado por los trabajadores en noviembre de 2009 fue la primera vez que se habló del control obrero. Cuando volvimos de las vacaciones en enero de 2010, hicimos una asamblea para discutir con los trabajadores, aunque era muy difícil porque a casi toda la base de la CGT la habían despedido en 2008 y la gente que había quedado en la fábrica eran trabajadores que nunca habían hecho una huelga. En ese momento, al ver que la patronal amenazaba con cerrar, nos dijeron: “Ustedes siempre hablan del control obrero. Por qué no probamos”.
Al principio, cuando empezamos a poner en pie el control obrero hubo trabajadores que decían “A mí no me controla nadie”. Entonces, un trabajador que les dijo, “si no quieren tomar su destino en sus propias manos, vamos a ir a la quiebra y nos va a comer el patrón” y así, todos nos pusimos a trabajar. Como los sectores administrativos también participaron del control obrero, lo primero que hicieron, como faltaban materias primas, fue desviar unos camiones con componentes para fabricar televisores, que se estaban yendo para Hungría, y los trajeron a la fábrica y empezamos a producir.
No teníamos para producir mucho, había para 5.000 televisores pero lo importante era demostrar que la fábrica podía funcionar y que podía pagar los sueldos a los obreros. No tuvimos tiempo, no llegamos a poner en venta los televisores que fabricamos pero lo interesante fue que en periodo tan corto de control obrero, solo 10 días, algunas grandes cadenas de venta de electrodomésticos empezaron a llamar para preguntarnos a cuánto los vendíamos. Pudimos hacer una experiencia con los pocos televisores que tuvimos para producir y los trabajadores estaban empezando a comprender que si vendían un televisor a 600 euros, produciendo 5.000 televisores, y ellos eran 147 obreros, en un mes podían cobrar 20.000 euros, una suma que no alcanzaban ni en un año de trabajo.
En ese momento, la dirección nacional de Philips en Francia convoca a los sindicatos a la oficina central, diciendo que el control obrero es ilegal. La CGT le responde que ellos no tenían nada que ver, que era una decisión de los obreros, mientras que Force Ouvriére no solo dijo que no tenían nada que ver sino que la empresa podía hacer lo que quisiera con la fábrica, incluso retomarla. Ahí empezaron a meter mucha presión, con agentes de seguridad privada y fiscales de la justicia, que llegaron a la fábrica y amenazaron con procesar a nueve trabajadores, amenazando con que ellos iban a tener que pagar por todo lo que se estaba haciendo en la fábrica porque era algo “ilegal”. Bajo las amenazas de la empresa, se terminó votando, con la colaboración de Force Ouvriere, el fin del control obrero. Nosotros planteamos seguir la lucha, teniendo en cuenta que nos podíamos apoyar en una resolución de la justicia, que era favorable a nosotros, y que decía que los fundamentos económicos del cierre de la fábrica no eran válidos.
A medidos de febrero de 2010 los obreros recibieron telegramas en sus casas que decían que no fueran a trabajar el lunes siguiente porque la fábrica había cerrado. Nosotros desde la CGT tratamos por todos los medios, llamando por teléfono a todos y tratando usar los medios de comunicación, de avisar a los trabajadores que no tomen en cuenta la carta de la patronal y que vengan a trabajar todos el lunes. Ese lunes temprano nos enteramos de que algunos trabajadores habían recibido otro telegrama donde la patronal les decía que tenían otra propuesta, que era la de reincorporarlos en Philips pero aceptando que los trasladen a Hungría con un sueldo de 450 euros y les ponían como condición hablar el húngaro de manera fluida. Esto fue un escándalo, estaban todos escandalizados porque se les proponía a los obreros franceses que aceptaran cobrar sueldos de 450 euros, pero lo que nadie denunció es que los obreros húngaros cobran sueldos de 450 euros. En ese momento el conflicto ganó repercusión nacional y en medio de este escándalo salió el ministro de Industria a defender a Philips diciendo que no eran delincuentes y llamó a una reunión a los obreros y los sindicatos en Paris.
Pasó una semana y, mientras se mantenían los piquetes, salió un fallo de la justicia que decía que el lock out de la empresa era ilegal y que la empresa debía retomar la producción. Justo el mismo día que la dirección de la empresa había declarado que la fábrica no produciría nunca más. Tres días después de esa victoria importante, el sindicato Force Ouvrière hizo un acuerdo con la patronal para aceptar el cierre a cambio de indemnizaciones. En Francia, existe un mecanismo escandaloso que permite que un sindicato aunque sea minoritario y no tenga el apoyo de los trabajadores haga un acuerdo con la patronal.
El conflicto terminó como todos saben en una derrota. Una derrota importante, pero sin embargo considero que estoy dejando algún legado a los trabajadores que lucharán en el futuro con esta experiencia de control obrero.
Visita a Zanon y Stefani bajo control obrero
“Que la herencia de León Trotsky sea aprovechada para llevarnos a la victoria”
En Philips Dreux, nosotros hicimos una experiencia de control obrero que si bien terminó en una derrota, nos dio una alternativa de lucha diferente a la que hoy en Francia es defendida por los reformistas que piden solo indemnizaciones. La derrota que sufrimos en Philips fue responsabilidad de burocracia y los sindicatos amarillos [pro patronales] que traicionaron a la clase obrera. Sin embargo, la experiencia de control obrero ha llevado a una toma de conciencia de que hay otra alternativa posible en Francia y en Europa, una alternativa de lucha que nos llevará a la victoria.
Mi viaje a la Argentina es importante porque Europa y el mundo están conociendo una crisis que golpeará a nuestra clase muy violentamente y se muy bien que ustedes en Argentina ya han conocido una crisis en el año 2001 a la que han tenido que responder los trabajadores y el pueblo.
Un ejemplo de esto es la lucha de los trabajadores de Zanon, donde estuve la semana pasada, y pude ver cómo organizan y controlan la producción de su fábrica, mostrando una valentía ejemplar frente a los capitalistas que buscaban ponerlos de rodillas y descargar su crisis sobre ellos.
Estoy muy orgulloso de estar en Argentina y quiero agradecer a todos los compañeros argentinos que me han permitido estar acá y el próximo domingo 22 de agosto estaré con todos mis compañeros internacionalistas el Acto por el 70° Aniversario del asesinato de León Trotsky. Quiero agradecer también a los compañeros de Zanon y Stefani que me recibieron y me mostraron su lucha que empezó hace ya 8 años, como una respuesta a la crisis de 2001, y que han demostrado que si el control obrero es posible en Argentina, también es posible en Francia y en el mundo entero. Quiero rendir homenaje a León Trotsky que nos dejó una herencia importante y espero que esta herencia sea aprovechada para llevar a la victoria a los trabajadores.
viernes, 6 de agosto de 2010
El sindicalismo de base se manifiesta contra la precarización laboral
En repudio a la precarización laboral y siguiendo lo resuelto en el Segundo Encuentro de Trabajadores realizado en la zona norte el sábado pasado, decenas de obreros tecerizados en el ferrocarril Roca, aeronáuticos, de Kraft, FelFort, Pepsico junto a obreros de otros sectores y a estudiantes, se manifestaron en la 9 de julio y luego frente a la UIA (Unión Industrial Argentina) para reclamar:
A igual trabajo igual salario
Pase a planta permanente de todos los contratados y tercerizados
Basta de despidos y juicios contra los delegados
Así lo reflejaron los medios:
TN - Todo noticias
Clarín.com
La Nación
INFOBAE.com
Diario SHOW.com
domingo, 25 de abril de 2010
Gran encuentro de trabajadores en el corazón industrial de la Argentina


El patio de un colegio secundario, con banderas obreras a su alrededor colgando de los balcones del primer piso, a pocas cuadras del centro de Pacheco, fue el lugar elegido por la Comisión interna (CI) de Kraft - Terrabusi para organizar un encuentro obrero de la zona norte del Gran Buenos Aires.
Participaron unos 400 trabajadores entre delegados, miembros de Internas, dirigentes y activistas de las principales fábricas de la zona. Una abrumadora mayoría obrera, compartida por pequeñas delegaciones de estudiantes de la UNGS y UNLU, militantes de agrupaciones de izquierda y representantes de la FUBA perseguidos por Macri por cortar las calles en apoyo a la lucha de Kraft, contó además con el saludo y adhesión de Elia Espen, de Madres de Plaza de Mayo.
Quiénes estuvieron presentes…
En la mesa estuvieron especialmente invitados trabajadores y dirigentes de Zanon y Cerámica Stefani del Sindicato Ceramista de Neuquén, junto a los delegados de las internas de Kraft, Pepsico y Donelley. Asistieron además delegados y trabajadores de Arcor (Salto y Córdoba), trabajadores de Felfort y otras fábricas de la Alimentación; delegados y miembros de la Ejecutiva del SUTNA San Fernando (FATE), de Ford, Volkswagen, Gestamp y otras plantas de metalmecánicos de la zona. Delegados y trabajadores de Pilkington, Bosch, Siderca, Finning-CAT, Frigorífico Rioplatense, Paty, Praxair, de la Línea 60, de los hospitales Larcade, Castex y Mercante, docentes de General Sarmiento, Tigre, Escobar y San Martín, además de trabajadores plásticos y ceramistas de la zona, textiles, repositores externos pertenecientes a Comercio y ferroviarios.
Una escuela para sectores antiburocráticos
El patio de la escuela se llenó y desbordaba de entusiasmo, con trabajadores que se volvían a encontrar junto a otros que se descubrían y presentaban. ¿Cuánto hace que no hay un encuentro de los sectores combativos y antiburocráticos de esta magnitud?, preguntaba un viejo activista. La iniciativa de la CI de Kraft ya había tenido éxito. Leonardo Norniella, delegado de la CI de PepsiCo, inició el plenario saludando a los presentes, en especial a las decenas de activistas y delegados de la Alimentación.
Recuperar los ejemplos del ‘70
Tomó la palabra Javier “Poke” Hermosilla de Kraft, que recordó el tiempo que llevaban preparando este Encuentro, y remarcó los ejes de la convocatoria: avanzar en una corriente de la Alimentación, en la coordinación de la zona norte y, a propósito del 1º de mayo, levantar banderas históricas pero muy actuales como la jornada laboral de cuarenta horas semanales, entre otras. La corriente nacional de la alimentación que se proponen es en base a desarrollar fuertes agrupaciones que puedan conquistar delegados y recuperar a las comisiones internas, en perspectiva de ganar el sindicato. Todos los compañeros se entusiasmaron ante este desafío, que es lo realmente nuevo que se abrió a partir del llamado “efecto Kraft”.
“La coordinación que se dio en Kraft”, recordó, “estuvo bien pero fue improvisada. Necesitamos plantear una solidaridad y compromiso mutuo con las luchas que estamos llevando adelante. Darnos una coordinación en zona norte permanente; que se sostenga en el tiempo. Tanto los K como la oposición coinciden en sostener las condiciones de trabajo precarizadas, la tercerización y trabajadores en negro, así como pagar la estafa de la deuda externa”.
La clase trabajadora debe tener objetivos grandes
Tras la intervención de Hermosilla tomó la palabra Alejandro López, ceramista de Zanon, destacando que “es de suma importancia este encuentro, en el corazón del movimiento obrero argentino”.
“El marco es ahora -continuó-. En crecimiento se puede dar una lucha más ofensiva. Con orientación y organización se puede ir más allá y recuperar una comisión interna. No sólo parar los ataques. Kraft demostró que se puede pelear contra una patronal imperialista y contra el gobierno nacional. Hay una nueva etapa generacional, y se ha abierto una instancia donde están despertando trabajadores que quieren pelear contra la burocracia sindical”.
Coordinación efectiva y concreta
“Algunos dicen que la coordinación es sólo para defender una fábrica cuando se puede parar”, siguió, “¿qué hacemos con esos compañeros que no pueden parar pero sí pueden firmar una solidaridad, impulsar un fondo de huelga? Son miles los trabajadores que no tienen dónde apoyarse. La coordinación concreta y efectiva es una necesidad y tenemos una responsabilidad”.
Y, aclarando que no era el objetivo de este encuentro, hizo referencia al programa político del Plenario de Trabajadores Clasistas: “necesitamos crecer en el terreno político, no podemos entregar nuestra confianza a tipos ajenos para que gobiernen; ajenos a nuestra clase”. Debemos “avanzar en el terreno político, en una herramienta de la clase trabajadora”.
Felfort y Arcor, presentes
Lorena Gentile, delegada de la CI de Kraft, señaló la necesidad de la coordinación y desarrollar “tres ejes: unidad, solidaridad y organización: la patronal debe saber que si atacan a un solo obrero, no estamos solos”. Un compañero de Stani opinó que una de las claves debían ser extender en las fábricas las “asambleas y respetar la democracia obrera; ser independientes de la burocracia sindical y que los delegados no se alejen de sus sectores”.
Luego llegó el turno del delegado de Arcor (Salto), que contó la situación en ese monopolio argentino: “desde el año pasado venimos con conflictos y compañeros despedidos. Hemos hablado con el sindicato pero son unos transas y nos están dejando tirados. Ahora nos quieren sacar los fueros gremiales, y estamos haciendo medidas de fuerza, con bajas en la producción. Nosotros habíamos empezado a hablar para intentar organizar una especie de coordinación con otros compañeros”.
Los obreros de Felfort expresaron que “lo de Kraft nos dio fuerza; la unión nos da fuerza. El sindicato no apoya. Nos boicotearon dos asambleas y hoy nos largaron antes para volver a anularla”. Cerrando una compañera, denunciando que en la fábrica de chocolate “hay mucho manoseo y ataques contra las mujeres: Felfort es lo peor. Pero estamos sorprendidos por la gente que hay acá y que tantos nos apoyan”.
Un encuentro que abre perspectivas y convoca al optimismo
La noche ya se había extendido por Pacheco. Había que ir cerrando. Javier Hermosilla (“Poke”) de la CI de Kraft, dijo al terminar: “hace muchos años que no se hace una reunión de este tipo, con tantos trabajadores, delegados e internas antiburocráticas en la zona. Es un hecho inédito, un primer paso que nos llena de optimismo”.
“Vimos también”, concluyó, “la necesidad de avanzar en la unidad entre los trabajadores de la zona que somos atacados, como es el caso de Fate y Kraft donde hay pedidos de desafuero, defendiéndonos mutuamente y apoyándonos en las luchas que se emprenden, entre los trabajadores y con todas las demás organizaciones sociales, estudiantiles y políticas. Resolvimos que es necesario que en las internas antiburocráticas de la zona discutamos la posibilidad de formar una coordinación permanente”.
Leo Norniella, de la CI de PepsiCo, cerró recordando que “nosotros queremos tener nuevas banderas para la clase obrera, porque no podemos pelear solamente para que la inflación no nos coma al salario mientras seguimos con la precarización y la flexibilización nacida en los ‘90. Todavía hay turnos americanos, jornadas de 12 horas, turnos rotativos, sábados y domingos laborales. Por eso planteamos la pelea por no trabajar más de cuarenta horas semanales, por la reducción de la jornada de trabajo para que haya trabajo para todos, contra el pago de la deuda para que haya salud y educación”.
Y como dice la misma convocatoria, a 120 años de la primera conmemoración del 1° de mayo: “Queremos un 1º de Mayo donde los trabajadores retomemos la pelea contra la superexplotación a la que nos someten, por una semana laboral de no más de cuarenta horas y con un salario igual a la canasta familiar en el camino de ir reduciendo la jornada de trabajo y atacar la base de la explotación que sufrimos día a día”.
El compromiso de estar el lunes acompañando a Marcelo Gallardo, de Fate, citado en los tribunales por juicio de desafuero, fue unánime. La voluntad de seguir avanzando contra las patronales y la burocracia sindical era más que evidente. Una gran jornada de organización del sindicalismo de base había concluido exitosamente.
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NI PO, NI MAS, NI MST: Ausencias injustificadas
La convocatoria de Kraft fue abierta, amplia y con antelación. Por eso extraña sobremanera que ni el PO, ni el MAS ni el MST hayan participado del Encuentro. Darle la espalda a una organización como es la Comisión Interna de Kraft, que representa a 2.600 obreros y obreras y cuenta con reconocimiento nacional, no tiene explicación. Si estaban en contra de lo que se planteaba, ¿por qué no fueron a debatir? Si están a favor de coordinar ¿por qué no fueron? Con una lógica de secta que no les interesa el movimiento obrero pueden asumir semejante actiud.
jueves, 1 de abril de 2010
A 28 años de la guerra de Malvinas

LVO: Hace una semana se cumplían 34 años del golpe genocida, hoy conmemoramos los 28 años de la guerra de Malvinas. Entre ambos acontecimientos hay un denominador común: la dictadura militar. Margaret Thatcher sostenía en ese entonces que las Fuerzas de Tareas, las Task Force eran necesarias para acabar con los fascistas argentinos. Gran Bretaña fue y es una nación imperialista, la Argentina estaba gobernada por una dictadura genocida, muchos decían que era como elegir entre la sartén y el fuego... ¿cuál es tu opinión?
Christian Castillo: Lo primero que uno recuerda de la guerra de Malvinas es el enorme contraste entre la monumental solidaridad popular con los soldados, y la acción de la Jefatura Militar de la guerra. Porque Malvinas era una causa tradicional anticolonialista sentida por la mayoría de la población argentina. En 1982 la dictadura intenta dar un manotazo de ahogado para frenar la movilización popular que venía claramente in crescendo desde el año 1979. El punto cúlmine fue el 30 de marzo de 1982, cuando miles de personas convocadas por la CGT se movilizaron hacia la Plaza de Mayo y hacía los principales centros del país. Ese día hubo más de 1000 detenidos. Pero la dictadura ya empezaba a tambalear. Entonces los militares se sirvieron de una causa justa, como era la expulsión de Gran Bretaña de las islas, para mantenerse en el poder. Ese fue su “golpe de mano”.
Malvinas era uno de los pocos casos del mundo que quedaban (y quedan) como marca de dominación colonial tradicional. En ese entonces centenares de declaraciones y resoluciones hasta de las Naciones Unidas condenaban la presencia británica en las islas. La dictadura encuentra en la guerra de Malvinas la posibilidad de ganar apoyo popular. Por los favores prestados por los genocidas argentinos a las bandas paramilitares de Centro América, se piensa – y a eso apuestan – que EE.UU. se iba mantener neutral. De ese modo, la dictadura cree que el imperialismo yanky iba a posibilitar alguna negociación de soberanía compartida favorable a Argentina. Esa fue la carta jugada para alargar su sobrevida en el poder.
Retomando la pregunta, se podría hacer una analogía entre Malvinas y lo sucedido en algunas de las guerras de Irak. En primer lugar nadie estaba contra Bush por simpatía con Sadam Hussein, que también era un opresor de su pueblo e incluso había jugado varias veces para los propios norteamericanos.
En 1991 Irak invade Kuwait, un estado fantoche de las petro-monarquías. Entonces un enorme conglomerado de Fuerzas internacionales invaden Irak. Todos los antiimperialistas del mundo estuvimos del lado de Irak contra el imperialismo norteamericano. Lo mismo sucedió con Argentina contra el imperialismo Inglés. En el mundo los que nos reclamamos antiimperialistas decíamos que a pesar de que la guerra había sido lanzada en forma aventurera, a pesar de su conducción, la causa era justa. Había un enfrentamiento militar, y lo más progresivo que podía salir de este era la derrota de la potencia imperialista, de la potencia colonial.
LVO: ¿Qué consecuencias trajo el triunfo británico para los pueblos del mundo?
Ch.C: Margaret Thatcher, junto a Ronald Reagan, representaba la cara más visible del neoliberalismo. Su fortalecimiento, luego del triunfo en Malvinas, fue enormemente trágico para los pueblos del mundo. El de Margaret Thatcher fue uno de los gobiernos más retrógrados de la historia reciente, un gobierno que produjo un retroceso monumental para la clase obrera y que fue uno de los grandes referentes ideológicos de una ofensiva social y política, y en algún caso militar y económico, contra los pueblos oprimidos y las masas de todo el mundo. Thatcher fue la inventora de la frase “No hay alternativa al neoliberalismo”. Ella misma reconoce la importancia que tuvo Malvinas en el fortalecimiento de su gobierno. En sus memorias “Los años de Downing Street” dice que “el significado de la guerra de Malvinas fue enorme tanto para la seguridad misma de la nación británica como para nuestra situación en el mundo. A partir de 1956, año del fiasco de Suez, la política exterior británica no ha sido sino una larga retirada. El gobierno británico, al igual que los gobiernos extranjeros, había asumido tácitamente que nuestro papel internacional estaba condenado a disminuir poco a poco. Había llegado un momento donde tanto nuestros amigos como nuestros enemigos nos veían como una nación desprovista de voluntad y de capacidad para defender sus intereses en tiempos de paz por no hablar de los tiempos de guerra. La victoria de las Malvinas cambió todo aquello. Después de la guerra cualquier lugar donde yo fuera en nombre de Gran Bretaña había adquirido un significado que antes no tenía. La guerra tuvo verdadera importancia entre las relaciones del este y el oeste...”.
Thatcher había sido elegida en 1979. Tres años más tarde su gobierno se encontraba sumergido en una crisis económica y social muy importante, con una desocupación creciente. Su gobernabilidad tambaleaba e incluso se temía que debiera llamar a elecciones anticipadas. Pero la “dama de hierro” pudo sostenerse porque, así como el Partido Demócrata avaló el lanzamiento de la guerra, la mayoría del partido laborista en la oposición la sostuvo avalando la experiencia colonialista. Hubo un sector de la izquierda inglesa que se movilizó, a pesar de que era muy difícil hacerlo porque había toda una ofensiva chovinista. Esas fueron las únicas manifestaciones de esos sectores valientes que enfrentaron a la aventura colonial. Dos años después de Malvinas, y con su poder consolidado, Thatcher logra reducir a una de las columnas centrales del proletariado británico: los mineros. Y luego de derrotar su huelga, avanza en la privatización del sector.
LVO: Hablabas del papel del Partido Laborista, de apoyo a la guerra... Ch. C: Thatcher pudo sostenerse porque la gran mayoría de la oposición, que era del Partido Laborista, la apoyó en el enfrentamiento contra Argentina.
También hay que destacar el papel del “socialista” Francois Mitterand. En 1982 el Partido Socialista llegaba al gobierno de Francia y Mitterand fue uno de los primeros en saludar la guerra de Margaret Thatcher. Su papel en el conflicto es clave, sobre todo desde el punto de vista militar. Francia había provisto a la dictadura argentina de los aviones Super Etendar y de los misiles Exocet. Pero en el momento de la guerra, Francia frena la entrega del armamento que ya estaba comprado y además les entrega a los ingleses unas claves con las cuales éstos pueden defenderse mejor de los ataques argentinos. En sus memorias Margaret Thatcher plantea: “Mi gratitud se dirigió de manera muy especial hacia el presidente Mitterrand quien, junto con los dirigentes de la antigua Commonwealth, fue uno de nuestros amigos más incondicionales. Durante los años siguientes serían muchos mis acuerdos con el presidente Mitterrand, pero jamás olvidé nuestra deuda en relación con su apoyo personal a lo largo de la crisis de las Malvinas”.
Mitterrand jugaba este papel en la guerra. Anteriormente el gobierno francés había sido el sostén de la propia dictadura Argentina, proveyendo el método de desaparición forzada de personas que había sido utilizado en Argelia. Esto está ampliamente difundido por la investigación de una periodista francesa en el libro “los escuadrones de la muerte”. La dictadura había instalado una oficina donde los generales franceses instruían a los militares argentinos en la técnica de secuestrar, torturar, sacarle información y tirar a los desaparecidos en los vuelos de la muerte, porque también la clase dominante francesa experiencia en esa materia.
Cuando había que apoyar a la dictadura argentina contra el pueblo trabajador, Francia otorgó todo su apoyo. Pero cuando había que desafiar al colonialismo británico, la “Francia democrática” se brindó por entera a Margaret Thatcher.
LVO: ¿Qué política tenían que levantar los socialistas revolucionarios en la guerra de Malvinas?
CH.C: Lo correcto era ubicarse militarmente en el campo de la nación oprimida (Argentina), pero levantando una política independiente de la de Galtieri y la dictadura. Como ha sucedido tantas veces cuando gobiernos de este tipo tienen enfrentamientos parciales con los gobiernos imperialistas, su objetivo no es la derrota del imperialismo, y por su propio carácter de clase no toman las medidas que son necesarias para llevar el enfrentamiento hasta el final. Por eso no se expropiaron las propiedades inglesas, ni se atentó contra sus intereses financieros, no se armó al pueblo, ni se promovió la movilización internacionalista, es decir no se tomaron ninguna de las medidas imprescindibles para efectivamente derrotar al imperialismo.
Era posible el enfrentamiento al imperialismo, había que distinguir entre la dirección de la guerra y la causa justa, donde había que señalar el carácter de país oprimido de la Argentina y la agresión británica. Que pese a una dirección totalmente contrarrevolucionaria como era la dictadura militar, la lucha antiimperialista exigía una definición en un campo militar aunque, insisto, desde el punto de vista de la izquierda había que plantear una política totalmente independiente y opuesta la dictadura. Si la dirección de la Junta Militar no era barrida en el curso de la guerra no había ninguna posibilidad de un triunfo contra el imperialismo. Esto era categóricamente así.
Como conclusión quería plantear que si no es la clase obrera la que lidera la lucha antiimperialista vamos inevitablemente a la derrota. Y en esto es justamente lo que venimos insistiendo desde el PTS, es una idea que queremos sembrar, entre los trabajadores y los jóvenes, la idea de construir un gran partido de la clase obrera que entre otros puntos tiene planteada la tarea de terminar con la dominación imperialista en la Argentina. Malvinas mostró que si no es una dirección conducida por los trabajadores la que lleva adelante todas las medidas para derrotar a las potencias colonialistas, terminamos en aventuras militares que provocan una regresión de la situación anterior en la cual estábamos.
LVO: ¿Querés agregar algo más?
CH.C: Nuestro principal homenaje a los 649 soldados que cayeron en Malvinas y a los soldados ex combatientes que luego fueron ocultados, maltratados y dejados de lado por aquellos mismos que los mandaron a la guerra y también por los gobiernos que le sucedieron. No se los trató de ninguna manera como merecían ser tratados quienes se jugaron la vida en aquella guerra. Me surge un recuerdo de ese entonces: En un acto en la cancha de Gimnasia Esgrima La Plata, ni bien terminada la guerra, se realiza una entrega de medallas a los soldados que habían combatido. Estaban todos los familiares de los ex combatientes y de golpe empieza un grito atronador. Son los propios ex combatientes que gritan “se va acabar, se va a acabar la dictadura militar”. Los militares debieron salir huyendo. Se estaba denunciando en las caras de los genocidas su responsabilidad por la derrota de la guerra.